martes, 11 de octubre de 2022

EL DISCURSO PÚBLICO VS LA DESINFORMACIÓN EN ELECCIONES

 


Los electores necesitan información de primera mano en cada proceso de elecciones. Por eso la labor periodística también es necesaria para que la decisión de voto sea la más idónea al momento de ejercer ese derecho.

Un mecanismo importante es que el periodista en contexto electoral y democrático corrobore el discurso público para evitar caer en la desinformación. Por ejemplo, en las elecciones generales de 2021, se puso en tela de juicio los resultados electorales y el desempeño de los entes electorales por información no confirmada. Los candidatos emiten información de propuestas y eso debe ser contrastado o verificado. Necesitamos ir más allá de opiniones, juicios de valor y puntos de vista. Tenemos que verificar hechos.  

El tema fue desarrollado durante el Curso “PERIODISMO ELECTORAL”, que tuvo como ponente a la Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Nacional de San Marcos (UNMSM) y magíster en Ciencia Política y Gobierno por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Francesca García Delgado.

Finalmente, para evitar la total desinformación en época electoral es necesario y muy útil utilizar el fact-checking, recurso que periodista tiene como técnica para revisar el discurso y hacer la verificación de los hechos.

domingo, 27 de marzo de 2022

NO MÁS RESIGANCIÓN, ES HORA DE LA ACCIÓN


Escribe: Danny Marcos - Periodista.

Las autoridades de gobierno que hoy tenemos en el Perú, se hunden en el fango de sus ambiciones. Han caído en tierra movediza, inestable a consecuencia de sus propios actos. Un presidente que no acierta en soluciones y que no lidera nada, solo se tiñe de ineptitud.

Un congreso genuflexo a intereses particulares y personales. Que solo defiende y legisla a favor de sus lobbies. Que se entrampa en su propia ambición por ganar mas poder. El congreso está peor que el ejecutivo.    

Este panorama solo puede definirse como el preámbulo de algo más grave: Anarquismo. Para no llegar a ese nivel ¿Qué debe ocurrir? Pues la verdad es hora que el pueblo verdadero se una: los sindicatos verdaderos; los campesinos cansados de los ofrecimientos incumplidos; los de clase media que votaron por Castillo para evitar que Keiko haga su festín de poder junto a sus aliados de la derecha recalcitrante; ese es el pueblo real que debe organizarse para acabar con este teatro en el gobierno.

Esta obra comidramática que personifica Castillo, su entorno; y, el congreso con sus azuzadores y cavernarios legisladores, gritando vacancia y al mismo tiempo temerosos de que se vayan todos. Mientras esto ocurre, la población en su mayoría siente impotencia al ver que el precio de los alimentos sube; que el precio del gas se va a las nubes y que los sueldos ya no alcanzan.   

Dónde están los combativos de la CGTP, esos que hacían temblar gobiernos, acaso han claudicado; donde los dirigentes del combativo SUTEP, ¿acaso cumpliendo fielmente sus clases virtuales o en aula? Y donde están los líderes y lideresas que salían en campaña a decir que ellos tenían la receta para el desarrollo del país, ¿Acaso, haciendo un nuevo Plan de Gobierno? Dónde están los universitarios indignados y combativos ¿Acaso consagrados a controlar su rebeldía ante el oprobio?  

Y si a nivel nacional la afonía capturó a todos los que deben levantar voz, en las regiones como Lima Provincias estamos peor. Todos los “políticos” están preocupados en pintar paredes; en pelear por el puesto de candidato; en conformar sus enclenques planchas electorales; en ocultarse ahora para salir después a decir que son la mejor opción; cuando en realidad son más de lo mismo e incapaces de hacer debate de ideas y de movilizar al pueblo a una misma idea.

El titular del diario la República hace evidente el gran descontento nacional. Todos se hunden en su propio fango de ambiciones, todos están en la lista de los que el pueblo no quiere ver ni escuchar. Y solo el pueblo organizado debe decidir. Para salvar al Perú secuestrado por un gobierno débil y un congreso mafioso, no más resignación, es hora de la acción.

jueves, 24 de febrero de 2022

QUIEREN LA PRESIDENCIA, PERO LA DERROTA LOS PERSIGUE

 


Los grupos políticos situados en la ultra derecha están cegados en el Perú. No se dan cuenta de la impopularidad que gozan entre la población. No los quieren. Sus actos, desnudan sus intenciones desesperadas de ambición por el poder. Eso les quita el sueño.

Son grupos con “líderes” intolerantes, metidos en la política peruana, que le hacen daño al país. Usan su poder económico y sus alianzas con los grupos empresariales que siguen usufructuando con las riquezas del territorio peruano. Quieren a toda costa el poder, manejar el país a su antojo. En las últimas elecciones quedaron frustrados y vencidos. Ahora intentan resurgir colgándose del tema de la vacancia y utilizando a sus bancadas en el congreso.

Si pudieran instaurar una dictadura como la de Fujimori o peor, lo harían. Pero como el pueblo no los quiere se detienen. Se aguantan. Ninguno de ellos quiere aparecer o ganarse la imagen de dictador. No les conviene porque perderían todo. Por eso, maquinan, buscan inventar cualquier motivo para hablar y pedir la vacancia presidencial.

El pueblo quiere solución a sus problemas y ninguno de estos “políticos” y ex candidatos ha mostrado compromiso, ni interés por las necesidades del pueblo. Siguen indiferentes. No les importa nada, solo quieren el poder. No tienen partidos, representan más bien a clubes privados donde el mejor postor se hace candidato.

No saben cómo crear convulsión social, que la gente salga a protestar contra el gobierno y no pueden, quieren conflicto, enfrentamiento social, no les va importar si la gente se mata en las calles. Pero no se dan cuenta que no son referentes de ningún liderazgo. Solo han demostrado que complotan por el cargo, por conseguir la vacancia y luego el poder. Quieren el poder par aponerlo al servicio de sus intereses, personales y de grupo.

Y los problemas de la población que sigan igual. Debemos estar muy alertas. Estos grupos políticos y sus bancadas parlamentarias saben que no tienen los votos suficientes para aprobar la vacancia. Que es imposible, pero tercos intentan. Saben que sus argumentos de vacancia son cascarones, mentiras, inventos, acusaciones sin sustento, ideas subjetivas que responden a sus pensamientos e ideologías mal construidas.

Ver caer a Castillo es su gran deseo. Y también tumbarse a Dina Boluarte, y dejar el camino libre para que la presidenta del congreso Maricarmen Alva, convoque a elecciones. Y si esa figura ocurriera -acto que es imposible-, aún creen estos grupos que uno de sus líderes ganaría las elecciones. Se engañan rotundamente: ninguno -sea Keiko, López Aliaga, Hernando De Soto-, serían elegidos en una elección presidencial, porque la población ya sabe quiénes son.

La desesperación por el poder los ciega: no aceptan que la gente no los quiere. Se resisten. Para ellos el fin justifica los medios. Quieren la presidencia, pero la derrota los persigue.

Escribe: Danny Marcos - Periodista

martes, 22 de febrero de 2022

DOBLETE DE CUEVA EN AL-FATEH

CASTILLO NO COMETE ERRORES, CAE EN DESASTRE POLÍTICO.


Castillo ya perdió el hilo de la verdadera comunicación. Se pone duro, terco, se encierra en su ostra personal. Califica y pone muros, ¿Se siente intocable? Y no valora la pericia que debe tener al momento de manejarse ante la presencia de los periodistas. Castillo no sabe que la comunicación es esencial. El es el protagonista principal y debe responder. Antes debe aprender a responder. O que alguien le diga mínimamente cómo hacerlo.

Por sus propios actos y sus palabras, Pedro Castillo el presidente que la mayoría de peruanos eligió. camina perdido en el cargo. Genera su propia crisis, se auto elimina, se suicida políticamente. Y no una, sino varias veces en este corto tiempo en el gobierno.

Cree el presidente Castillo -como muchos alcaldes, gobernadores y consejeros regionales y ahora también candidatos-, que posar ante las cámaras sonrientes, lanzar un spot musicalizado, o abrazando al más pobre, lograrán ascendencia en la opinión pública. Error total. No hay análisis ni estrategia en el entorno de Castillo. Menos en sus asesores de comunicación.

Hace falta táctica, estrategia con planificación, sentarse a la mesa y repensar lo que se está haciendo. Lo mínimo saber en qué momento, en qué lugar, con cuanto tiempo, cómo actuar y ante quienes lo hará el presidente para responder bien. No para cometer el error de decir: "Esta prensa es un chiste", cuando se sabe perfectamente que es la prensa a la que se enfrenta todos los días y que esperan una respuesta, buena o mala, del presidente.

Y ahora vuelve a cometer otro error: poner un muro de policías ante los hombres y mujeres de prensa que solo quieren hacerle preguntas: a favor o en contra, pero al final la prensa cumple su labor. Es responsabilidad de los asesores de castillo plantar un estrategia, para asumir el reto. Pero no lo hacen, porque ya demostraron que van en sentido contrario y el incendio político que se ha iniciado crece con lenguas mucho mas grandes que amenazan con convertir en cenizas a Castillo y su entorno más cercano.

No hay una estrategia genuina para apagar el fuego, sino para echar más leña. Así Castillo destruye el consenso, y abre el reproche político y de la población. Hace falta discernimiento, y evitar la mala praxis en los actos públicos de gobierno. Cuando los verdaderos políticos responden bien a una crisis, el daño es mínimo, manejable; cuando fallan, el impacto de la crisis es severo, inmanejable, prolongada. Destruye la reputación. La crisis se hace traumática. 

No se trata de decidir si el escenario es de riesgo o no. Lo va ser si tenemos un presidente que genera interés para bien o para mal. Lo mejor sería tratar de prever los golpes que se van a recibir, la dificultad o intensidad del golpe para saber esquivarlo. En el gobierno eso no se hace, esta claro. Por eso, Cada vez que habla o hace algo, Castillo no comete errores, cae en desastre político.